martes, abril 18, 2006

8º FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE INDEPENDIENTE 2006

Abundante Material sobre Derechos Humanos.
(Por Gabriel Rugiero)


En la presente edición del FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE INDEPENDIENTE abundan las películas con temática referida a Derechos Humanos, tratado desde variadas perspectivas, a veces insinuados, en ocasiones violentamente expuestos. Arranquemos con We Feed the World, de Erwin Wagenhofer, un documental que fundamenta el desequilibrio social del mundo, en dónde unos pocos tienen mucho, y la mayoría no tiene nada. “Dado el estado actual de la agricultura, podría alimentarse a doce millones de personas sin problemas. Dicho de otra manera: cada chico que muere de hambre hoy, es un hecho de asesinato”. Escuchamos perplejos al presidente mundial de Nestle (una de las compañías más importantes de alimentos del mundo) como asegura que “el agua debe ser cobrada, es un alimento y como tal debe tener un valor, y no como unos “extremistas” que aseguran que el agua es un derecho público”. Ante estas declaraciones nefastas uno se queda mudo, sin palabras, paralizado en la butaca.

En The Forsaken Land, de Vimukthi Jayasundara, una co- producción de Sri Lanka y Francia; el escenario de la guerra (soldados amotinados que humillan a un guardia de su propio lado, en su desnudez) sirve para retratar una familia humilde de Sri Lanka, con un lenguaje rico en imágenes y su fotografía (son casi mínimos los diálogos, remplazados por largos y bellísimos planos secuencia, una araña que se pasea por la mano del protagonista durante minutos en un único plano medio), nos induce en el pensamiento de otra cultura, su religiosidad que impregna su modo de vida, una mujer infiel embarazada que se envenena para evitar la deshonra, una hermana que se ahorca para guardar un secreto, una niña que huye de su abuelo (¿por las historias que este le cuenta ó quizas por un abuso sexual tácito?). El vestuario refleja la uniformidad de los personajes, hasta el hastío.

En cambio, en Strange Circus de Sono Sion, (Japón) explota el color (rojo, mucho rojo) con la misma violencia explícita que un padre viola a su hija, mientas mantiene sexo con su madre obligando a observar a la pequeña, a través de un orificio, encerrada en el estuche de un violonchelo. La violación de los Derechos se hace en este caso brutalmente descarnada en actos de corrupción impune. La mirada del padre, director de escuela, desde un televisor ubicado en el centro del aula, discursando una absurda moralina que el mismo no solo no práctica si no que infringe con morbosa obsesión, una clara denuncia a los medios de comunicación, el sistema educativo y el doble discurso (palabras & actos) de los padres y la familia como institución.

Tenemos otro pantallazo sobre la guerra, las diferencias raciales y religiosas en Zero Degrees of Separation, de Elle Flanders (Canada). Una pareja Israelí- Pakistaní enfrenta a diario la doble discriminación cada vez que deben atravesar las fronteras de su país. Las ametralladoras, los hombres de verde, los tanques de guerra, son un escenario real, cotidiano, como parte del atroz paisaje retratado en pleno siglo XXI (documental, 2005). Y hay más, en Masahista, de Brillante Mendoza (Filipinas), un muchacho filipino se prostituye con hombres para proveer dinero a su familia, y para su propio sustento; mientras que asiste al entierro de su padre.

Por supuesto estuvo presente el cine argentino denunciando los actos abominables cometidos por la dictadura militar, en Informes y testimonios- La tortura política en Argentina. 1966- 1972.

Un amplio panorama de distintas situaciones que se viven a diario en todas partes del mundo.


LA MEMORIA DEL ARTE


Un capítulo aparte merecen Cinéfilos a la interperie, de Carlos García y Alfredo Slavutzky (Argentina). El catalogo adelanta: “Este documental para más de un cinéfilo será adictivo”, y no se equivoca. Rodado en Buenos Aires entre 1989 y 1990, (y recién editado y compaginado en el 2005) abre un debate entre especialistas del cine, recuperando quizás lo más sagrado del amor por el séptimo arte. Todos ellos ( Roberto Pagés, Sergio Wolf, Hector “Tito” Vena, Adolfo Aristarain, Edgardo Chibán, Jorge Acha, Rodrigo Tarruela; entre otros) coinciden en que más allá de conceptos técnicos, definiciones y estéticas; es “el sentimiento”, el amor que el cine despierta en cada espectador, la pasión por un arte que los mantiene atados inexplicablemente a una butaca, y la sinrazón de cada realizador que necesita como el aire que respira, de su trabajo. Emociona este documental que expresa claramente que los cinéfilos no saben vivir de otra manera que viendo y haciendo (en alguna de sus variadas formas) arte.

Otra mención especial merece Los próximos pasados, de Lorena Muñoz (Argentina) una de las pocas películas aplaudidas durante la función destinada a la prensa. Documental que recorre el camino de recuperación del mural de David Alfaro Siqueiros (1896-1974), con la ayuda de Antonio Berni, Lino Spilimbergo y Juan Carlos Castagnino; que actualmente se encuentra arrumbado y en peligroso estado de deterioro, dentro de unos contenedores esperando la resolución de un largo conflicto judicial. Nuevamente el valor e importancia que se da al arte, conmueve. Transporta a una dimensión en que solo un artista de corazón puede llegar a sentir.

Fernando Martín Peña, Director del 8º FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE INDEPENDIENTE, aclaro en la apertura “es imposible hablar de todo lo que hay en el Festival”, no pretende tampoco hacerlo esta crónica (es impúdico aunque sea no mencionar las retrospectivas del iraní Abbas Kiarostami; y los trabajos en televisión de Roberto Rossellini); simplemente se intenta aquí hacer un recorte de la abundante filmografía presentada, plantear una mirada. Lo que en definitiva es el hacer del cine.

¿TE ANIMAS A ANIMAR?


Tres animadores visitaron la Argentina presentando sus trabajos, el holandés Paul Driessen, creador entre otras grandes obras maestras, de las animaciones para la clásica película Submarino Amarillo, el largometraje de George Dunning sobre música de los Beatles. Barry Purves (Reino Unido) y Jan Svanmajer (Checoslovaquia) pionero en el arte de la animación.